- Mire, Clara, te habla
Tomás Regalado de Miami.
- Cuénteme por favor de
su hijo.
- Mi hijo estuvo 56 días
- en huelga de hambre ,,,
- mi hijo no se le dio
- asistencia médica
ninguna,
- y todos los días ellos
me decían
- que mi hijo estaba
divinamente bien,
- que estaba comiendo.
- Mi hijo se me estaba
muriendo, señor.
- Mi hijo murió ciego,
chico
- Mi hijo hacía cinco
días
- que no tragaba agua,
chico.
- Todavía la tumba de mi
hijo
- sigue vigilada.
- Yo estoy dispuesta,
Tomás, a lo que sea
- De todas manera a mi
hijo me lo
- asesinaron, me lo
mataron.
- Yo llevo 20 años en
ésta lucha,
- la de Batista, y ésta,
que había
- orden de matar a mi
hijo
- en aquella, y nunca lo
llegaron a hacer,
- y aquí me lo
eliminaron, me lo asesinaron.