free web hosting | free website | Business Hosting | Free Website Submission | shopping cart | php hosting

El fusilamiento del Dr. Alexis Casals (Caso las vacas importadas del Tirano.
DOLOR NUESTRO DE CADA DÍA EN CUBA:

Alexis y Flora Casals, dos jóvenes hijos de una típica familia trinitaria, una familia de valores y como tal fueron criados. Alexis se hizo veterinario, nunca se mezcló en la política, le interesaba su trabajo que realizaba a cabalidad, era de baja estatura, de cuerpo ancho, de piel tostada por el sol y ojos azul gris, y aunque muchas veces escuché a mi hermano y los otros amigos diferir de Alexis por no mezclarse en el movimiento anticastrista, siempre se hablaba de él con respeto por su integridad, simplemente no le interesaba la política. Alexis se casó y se fue a vivir a Camagüey, donde lo hicieron director del departamento de veterinaria de las dependencias agropecuarias del gobierno.

En esos años Fidel Castro trajo a Cuba una raza de vacas, que no recuerdo claramente si provenían de suizas; estas vacas eran casi tan sagradas para el régimen como las de la India, y se trajeron vacunas para ellas muy especiales, pero las vacunas por alguna razón vinieron dañadas, y el gobierno en su prepotencia no podía aceptar que había cometido un error en proveer vacunas dañadas y que por esa

causa murieron todas aquellas vacas, entonces buscaron un chivo expiatorio, para lo cual eligieron a Alexis Casals. Las características de este joven eran las adecuadas para que el gobierno hiciera de él la víctima propicia, y las cuales eran las siguientes:

1.- Aunque no estaba envuelto o relacionado con ningún movimiento anticastrista, tampoco estaba integrado a la revolución.
2.- Había sido educado en escuelas católicas.
3.- Su padre era persona de clase media acomodada, su madre no trabajó nunca, ni su hermana tampoco, podían denominarlos burgueses.
4.- Todo esto era suficiente para acusarlo, y hallarlo culpable de la muerte de las vacas.

Resultado, lo acusaron de agente infiltrado del Gobierno de Estados Unidos y de cometer un acto de terrorismo en contra de la revolución, para someterlo a juicio sumario; este juicio fue trasmitido por la radio, y muchos quizás lo recuerden. Alexis Casals no pudo defenderse, no había para el escapatoria, pues alegar que las vacunas estaban dañadas, fue un gravamen mas en su contra, fue su responsabilidad según el gobierno, y lo condenaron a fusilamiento.

Su hermana Flora a quien todos conocíamos con Toty Casals, viajó a Camagüey, fue a la prisión donde lo llevaron, pidió, rogó ,suplico verlo, le dijeron: "venga mañana a las 9 a.m. le vamos a dejar que lo vea"; llena de esperanzas se fue y regresó al otro día a las 9.am., ¿que la dejaron ver a su hermano Alexis?, .... solamente le dijeron aquí tiene su ropa, fue fusilado a las 7.am., y le entregaron la ropa manchada de la sangre de un inocente.

Flora hizo muchas gestiones para que le entregaran el cadáver de Alexis, le prometieron que al año se lo entregarían, pero al menos Dios les hizo un regalo, cuando abrieron el ataúd para sacar los resto el cuerpo estaba intacto, como acabado de enterrar. Demás está señalar que la familia quedo rota por el dolor.

Transcurren los años y estos casos se repiten día a día en la Cuba de Castro, que no podemos dejar de decir que también es la Cuba nuestra, ¿y a quien le importa?; como alguien ayer me decía: Hija, es que Cuba no tiene petróleo ...

Hasta cuando seguirá siendo el dolor en cuba. EL DOLOR NUESTRO DE CADA DÍA?

Regresar Menú Trinidad ----- Regresar menú Circuito Sur