
La jefatura de policía de Trinidad constaba de 4 celdas y una bartolina, la bartolina era un rectángulo estrecho donde había solamente un muro de cemento a modo de cama asiento. Las celdas y la bartolina no tenían baño, tenían un agujero, un roto, un hueco en el piso, esto te servia de letrina, y de allí salían unas ratas enormes que parecían gatos, no exagero.
Esta muchacha, una jovencita de 15, o 16 años había sido llevada allí ,y estaba en la bartolina, ella estaba presa porque el administrador de la granja donde vivía se enamoro de ella y el padre de la joven la enfrentó, en este entrenamiento resultaron muertos la madre y el padre de la joven, ella fue llevada a Trinidad, y allí la obligaban a bañarse en el medio del patio frente a todos los guardias, y a un prisionero que estaba allí por exposiciones deshonestas, que era un enfermo mental, se separaba frente a la reja de las celdas donde estábamos las presas, (yo estaba en una celda) y allí se bajaba los pantalones y..................
Para no alargar el caso, cuento que una noche la vinieron a buscar unos guardias, que eran horribles, grandes, fortísimos, parecían gorilas, ella se fue despedir de mi, y recuerdo sus palabras: "Marilú se que me van a violar todos esto hombres, y me van a matar después", me dio tanta pena, era tan joven y tan indefensa.
¿Tenia familiares, no se, la estarán buscando aun como yo busco a mi hermano?, quien sabe; se que todas historias resultan chocantes e inverosímiles, pero son tan ciertas como la luz del sol que nos alumbra.