Stalin Nicolás Rovira Guerra, joven de 17 años de edad, guerrillero patriota anticomunista asesinado. Su padre pertenecía a la vieja guardia del partido comunista.


Stalin Nicolás Rovira Guerra era hijo de Nicolás Rovira, mas conocido por Rovirita y Consuelo Guerra, el un ser despreciable que refugió su incapacidad de integración a la sociedad y a la humanidad a que pertenecía, en el comunismo, era figura principal del periódico comunista en la Habana por muchos años, ella Consuelo una mujer dulce trabajadora y muy devota, se divorciaron rápido dada la personalidad de Rovirita, y ella se quedó al cuidado de su hijo. Vivían en lo que en Trinidad llamaban "La California" una finca donde se construyó el aeropuerto de Trinidad, Consuelo pertenecía a una familia de mucha consideración y a quien todo el mundo apreciaba.

Stalin hijo a quien ella llamaba Ricardo, creció en este ambiente de familia, donde la dignidad y el honor regían la vida de todos los miembros, era alto, delgado, fue desde muy temprana edad amigo de mi hermano Andy, y por lo tanto asiduo en mi casa, fue de los primeros en alzarse con un grupo de jóvenes y fue de los primeros en caer, lo hicieron prisionero herido y lo llevaron a Topes de Collantes, a lo que había sido el Hospital

Topes de Collantes

antituberculosis mas grande de Latinoamérica, y que el gobierno de Fidel Castro convirtió en uno de los Centro de Tortura y Prisión también mas grandes de Cuba; allí fue sometido a todo tipo de torturas físicas y emocionales, su cuerpo fue destrozado, ya agonizante vino un medico conocido en Trinidad como Cuco Lara y le dijo: "tengo tu vida en mis manos, si denuncias donde están tus compañeros te salvo, de lo contrario terminare tu vida con una inyección letal en las venas", Stalin se negó y le dijo: "si quieren hacerlos prisioneros salgan al monte a buscarlos", Stalin tenia 17 años, Cuco Lara le puso la inyección y lo mató en una camilla de una sala de emergencias.

Trabajaba en Topes de Collantes un tío de Stalin de nombre Pedro Rodríguez, q. en p.d. y un compañero le dijo a Pedro: "trajeron unos alzados heridos y a uno lo acaban de bajar a las neveras, dicen que Cuco Lara le puso fin a su vida". Pedro fue a las neveras, cual seria su sorpresa cuando abrió la gaveta y encontró a su sobrino muerto, pero se sobrepuso a su dolor y llamo a la familia, nunca Rovirita se había ocupado de su hijo, pero en esta oportunidad la familia Guerra recurrió a su integración y participación en el gobierno para que les entregaran el cadáver, el hizo la gestión, recuerdo el cadáver de Stalin lleno de bayonetazos, los dedos de la mano destrozados y arrancados para quitarle un anillo de rubí que llevaba puesto, las heridas de la bayoneta las tenia hasta en la cara, lo torturaron salvajemente, con saña, con bestialidad, lo limpiamos, y lo vestimos con el uniforme gris que llevaban los hombres que luchaban en las montañas por la libertad de Cuba, al ponerlo en el féretro y en una habitación, Rovirita vino y dijo ante el sarcófago : "Así mueren los que traicionan a la Patria" y se marchó, pudimos llevarlo a enterrar con la bandera Cubana y cantando el Himno Nacional, a Stalin lo mataron antes del desembarco de Bahía de Cochinos.

A su madre Consuelo la sostuvo la fe en Dios, pero nunca mas fue la misma, con la vida de Stalin le llevaron la vida de su corazón, como a tantas madres Cubanas.


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