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En el área de Río Cañas, en la carretera de Trinidad a Cienfuegos tenia una pequeña finca un señor de apellido León, casado con una tía de los Cordobés, este hombre tenia 4 hijos, dos ya crecidos que eran maestros y dos pequeños, uno de ellos una niña de 12 años, estos muchachos buscaban agua para el uso de la casa en el río. |
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Los muchachitos León bajaron al río y llenaron su lata de agua, Isaías le dijo al otro guardia: a que no le das a la lata; este le contestó a que no le das en el corazón a la niña, Isaías dijo, apostado, el guardia del que no sé el nombre tiro un tiro y le dio a la lata: Isaías tira y mató a la niña de 12 años.
¿Fue simple juego, o fue intencional al saber que la niña era prima de los Cordobés?
A Isaías no se le hizo juicio, ni se le aplicó sanción alguna, lo enviaron a Angola y cuando regresó lo hicieron director de la Oficoda (Oficina para Asuntos del Consumidor).
Los relatos de hoy son truncos, se que les faltan detalles, pero son los relatos que se pierden y que no por eso son menos dolorosos, y necesarios de conocer, en ellos están reflejados la falta de respeto a la vida humana, al ser humano y a la niñez, por el Gobierno de Castro; al recordar estos hecho siento los mismos sentimientos que sentí en ese entonces y surge la misma pregunta, ¿Cuanto mas valía Ana Fran que esta niña cubana?, la judía fue a un campo de concentración, pero la cubana murió por el gusto de matar de un militar cubano frente a los ojos de su hermano, que también era un niño; ¿algún día la justicia mundial pondrá un pare a estos crímenes?